Tres mujeres que están transformando la fabricación aditiva: de la experimentación a la industria
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Tres mujeres que están transformando la fabricación aditiva: de la experimentación a la industria

Administradorviernes, 14 de agosto de 2026
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La fabricación aditiva ya no puede entenderse únicamente como una tecnología para fabricar prototipos o piezas de plástico. En los últimos años, la impresión 3D ha comenzado a transformar campos tan diversos como la arquitectura, la moda, el diseño, la construcción y la manufactura industrial.

Detrás de esta transformación también hay mujeres que están explorando nuevas formas de entender cómo diseñamos, producimos y utilizamos los objetos.

Tres perfiles resultan especialmente interesantes para entender esta evolución: Inana Abdulli, Brigitte Kock, creadora de Variable Seams, y Naiara Zubizarreta.

Aunque sus trabajos son muy diferentes, las tres comparten una característica: utilizan la fabricación digital no simplemente como una herramienta, sino como un medio para replantear la manera tradicional de diseñar y fabricar.


Inana Abdulli: cuando la impresión 3D vuelve a conectar la tecnología con la tierra

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La arquitecta e investigadora Inana Abdulli es cofundadora, junto con Kesra Mansuri, de Solidified, un colectivo de diseño e investigación creado en 2021.

Su trabajo se encuentra en la intersección entre arquitectura, fabricación digital, diseño computacional y sostenibilidad. Uno de los aspectos más interesantes de su propuesta es precisamente la utilización de tecnologías digitales para trabajar con materiales que, en apariencia, pertenecen a un pasado completamente diferente: tierra, arcilla y materiales locales.

Solidified investiga cómo las técnicas tradicionales pueden reinterpretarse mediante herramientas como el diseño paramétrico, la impresión 3D y la fabricación robótica.

Esto genera una idea especialmente interesante para la fabricación aditiva: digitalizar el proceso no significa necesariamente utilizar materiales artificiales.

Un ejemplo es su trabajo con impresión 3D de arcilla y cerámica. En lugar de utilizar la fabricación aditiva únicamente para producir pequeños objetos, estas tecnologías pueden convertirse en herramientas para crear elementos arquitectónicos de gran escala.

Su participación en el pabellón de Turquía de la Bienal de Arquitectura de Venecia es una muestra de esta aproximación. Solidified formó parte del proyecto Grounded, que exploró la relación entre fabricación digital, materiales locales y arquitectura.

Otro proyecto desarrollado por Solidified replanteó incluso uno de los elementos más tradicionales de la arquitectura: el ladrillo. En Duvarın Ötesi, presentado en la Bienal de Arquitectura de Antalya de 2025, el equipo utilizó impresión 3D cerámica para crear ladrillos con geometrías que se alejan de la tradicional forma rectangular.

La importancia de este tipo de proyectos está en que muestran que la impresión 3D no tiene por qué sustituir los materiales tradicionales. Puede convertirse en una herramienta para darles nuevas posibilidades geométricas y funcionales.


 

 

 

 

Brigitte Kock y Variable Seams: convertir una impresora 3D en una herramienta para crear ropa

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Mientras Inana Abdulli explora la arquitectura y los materiales naturales, Brigitte Kock, creadora de Variable Seams, está llevando la fabricación aditiva hacia otro territorio: la moda.

Variable Seams se centra en la creación de textiles y prendas modulares mediante impresión 3D.

La propuesta resulta particularmente interesante porque no consiste simplemente en imprimir una prenda completa de una sola vez. Kock desarrolla pequeños módulos que pueden imprimirse, conectarse, desmontarse y reorganizarse.

La propia Variable Seams compara esta idea con LEGO: piezas individuales que pueden combinarse para crear diferentes configuraciones.

Este concepto cambia radicalmente la relación entre el usuario y la prenda.

En el modelo tradicional, una persona compra una camisa, pantalón o bolso fabricado por otra empresa. Cuando se deteriora o deja de utilizarse, normalmente termina convirtiéndose en residuo.

El enfoque modular plantea otra posibilidad:

fabricar → utilizar → reparar → modificar → reutilizar.

La impresión 3D permite además fabricar estructuras flexibles utilizando materiales como TPU y crear patrones que serían difíciles de producir mediante procesos textiles convencionales.

Variable Seams también trabaja con el concepto de diseño para el desmontaje, buscando que los productos puedan separarse, repararse y transformarse en lugar de convertirse rápidamente en residuos.

Uno de sus proyectos más interesantes es la impresión 3D de estructuras similares al encaje. La técnica permite transformar diseños bidimensionales en superficies textiles tridimensionales que posteriormente pueden utilizarse para crear prendas.

Además, Kock explora el diseño paramétrico aplicado a la moda. En este concepto, las dimensiones de una prenda pueden adaptarse digitalmente a las medidas de cada persona.

Esto abre una posibilidad enorme:

¿Qué pasaría si en lugar de fabricar miles de tallas estándar pudiéramos fabricar digitalmente cada prenda según las medidas de quien la va a utilizar?

La respuesta conecta directamente la fabricación aditiva con uno de sus mayores potenciales: la personalización masiva.


Naiara Zubizarreta: llevando la fabricación aditiva al nivel industrial

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El tercer perfil representa una dimensión diferente.

Naiara Zubizarreta trabaja en el desarrollo del ecosistema industrial de fabricación aditiva en España y está vinculada a ADDIMAT, la asociación española de tecnologías de fabricación aditiva y 3D.

Actualmente ocupa el cargo de Branch Manager de ADDIMAT, y su trabajo se centra en impulsar el desarrollo y posicionamiento del ecosistema español de fabricación aditiva.

Su papel es especialmente relevante porque mientras diseñadores como Abdulli y Kock exploran nuevas aplicaciones, Zubizarreta trabaja en una dimensión más amplia: cómo conseguir que la fabricación aditiva se consolide como una tecnología industrial competitiva.

En 2025 fue finalista del AMbassador Award de Formnext, reconocimiento relacionado con educación, formación y divulgación de la fabricación aditiva. El reconocimiento destacó su trabajo en el desarrollo del ecosistema español de AM y en la construcción de una comunidad de más de 100 miembros alrededor de ADDIMAT.

Su visión también pone sobre la mesa uno de los grandes retos de la industria.

La fabricación aditiva no necesariamente debe competir con los procesos tradicionales intentando fabricar exactamente lo mismo, pero más barato.

En una entrevista publicada en 2025, Zubizarreta destacó que la clave para las empresas españolas no está únicamente en competir por precio, sino en aportar calidad, innovación y especialización.

Esta idea es fundamental para entender hacia dónde puede evolucionar la impresión 3D industrial.

El verdadero valor puede estar en fabricar aquello que los métodos convencionales no pueden producir fácilmente: piezas personalizadas, geometrías complejas, componentes optimizados, series cortas, productos bajo demanda o soluciones altamente especializadas.


Tres mujeres, tres caminos y una misma transformación

Lo interesante de estos tres perfiles es que no representan exactamente la misma forma de utilizar la fabricación aditiva.

 

Sin embargo, existe un elemento común.

Las tres cuestionan la idea de que fabricar significa necesariamente utilizar una cadena de producción rígida, centralizada y basada en productos estandarizados.

En sus respectivos campos aparece una nueva posibilidad:

diseñar digitalmente → fabricar cuando se necesita → personalizar → reparar → modificar → volver a fabricar.

Ese cambio puede ser incluso más importante que la propia tecnología de impresión 3D.

 

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¿Qué podemos aprender de ellas?

Para empresas como CESGAR, estos casos también ofrecen una perspectiva interesante.

La impresión 3D no debería verse solamente como una máquina que deposita material capa por capa. Su verdadero potencial aparece cuando se combina con diseño digital, nuevos materiales, parametrización, automatización y conocimiento del proceso productivo.

Inana Abdulli demuestra que la fabricación digital puede trabajar incluso con materiales tradicionales.

Variable Seams demuestra que la impresión 3D puede convertirse en un proceso para fabricar estructuras flexibles, modulares y personalizadas.

Y Naiara Zubizarreta muestra la importancia de construir un ecosistema industrial capaz de convertir estas tecnologías en aplicaciones reales.

Son tres caminos diferentes hacia una misma dirección:

 

La fabricación está dejando de ser únicamente un proceso de producción para convertirse en un proceso digital.

Y probablemente esa sea una de las razones por las que la fabricación aditiva resulta tan interesante para las próximas generaciones de diseñadores, ingenieros, arquitectos y fabricantes.

La pregunta ya no es solamente “¿qué podemos imprimir en 3D?”

La pregunta más interesante es:

“¿Qué productos, procesos y modelos de negocio podemos reinventar gracias a que ahora podemos fabricar digitalmente?”

Ese cambio de perspectiva es, quizá, donde comienza la verdadera revolución de la fabricación aditiva.