MoldJet: una nueva forma de llevar la manufactura aditiva de metales a la producción industrial
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MoldJet: una nueva forma de llevar la manufactura aditiva de metales a la producción industrial

Administradorlunes, 31 de agosto de 2026
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La manufactura aditiva ha evolucionado rápidamente durante los últimos años. Lo que comenzó principalmente como una herramienta para prototipado y desarrollo de productos está avanzando hacia aplicaciones de producción, especialmente en sectores donde se necesitan piezas complejas, personalizadas y fabricadas con materiales de alto desempeño.

Sin embargo, fabricar piezas metálicas mediante impresión 3D a escala industrial todavía presenta importantes desafíos. La velocidad de producción, el costo, la repetibilidad, el procesamiento posterior y la capacidad de trabajar con diferentes materiales son algunos de los factores que determinan si una tecnología de manufactura aditiva puede pasar realmente del prototipo a la producción.

En este contexto aparece MoldJet, una tecnología desarrollada por Tritone Technologies que busca combinar la flexibilidad geométrica de la manufactura aditiva con las necesidades de productividad de la fabricación industrial.

¿Qué es MoldJet?

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MoldJet es un proceso de manufactura aditiva basado en la utilización de materiales metálicos o cerámicos en forma de pasta. A diferencia de tecnologías que trabajan directamente con lechos de polvo suelto, MoldJet deposita el material dentro de moldes de cera que se generan durante el proceso de fabricación.

El concepto combina dos procesos que trabajan de manera alternada: la fabricación de un molde y el llenado de este con una pasta que contiene polvo metálico o cerámico. Posteriormente, el componente obtenido pasa por procesos de eliminación del aglutinante y sinterización para alcanzar sus propiedades finales.

Esta metodología permite fabricar geometrías complejas sin depender de estructuras de soporte convencionales. Tritone plantea precisamente esta característica como una de las ventajas de su tecnología para aplicaciones industriales.

Del prototipado a la producción

Uno de los principales retos de la manufactura aditiva metálica es pasar de fabricar algunas piezas a producir cientos o miles de componentes de manera consistente.

Tecnologías como la fusión de lecho de polvo mediante láser han demostrado una gran capacidad para fabricar geometrías complejas, pero la productividad y los costos pueden convertirse en limitaciones cuando se busca aumentar significativamente el volumen de producción.

Los procesos basados en sinterización ofrecen otra alternativa. En ellos se fabrica inicialmente una pieza denominada green part, formada por polvo unido mediante un aglutinante. Posteriormente, las piezas pueden procesarse térmicamente para eliminar el aglutinante y sinterizar el material.

Según Tritone, este enfoque permite producir numerosas piezas y procesarlas posteriormente de manera simultánea, buscando mejorar la economía del proceso frente a determinados métodos basados en láser.

Una característica importante: trabajar sin polvo metálico expuesto

Uno de los aspectos diferenciadores de MoldJet es que el material se utiliza como una pasta, en lugar de trabajar con un lecho de polvo metálico suelto.

Esto puede simplificar determinadas condiciones de operación y manipulación del material. En un caso de estudio publicado por Tritone, la empresa señala que esta característica permite instalar sus sistemas cerca de equipos CNC sin requerir las mismas condiciones asociadas a determinados procesos que utilizan polvo metálico expuesto.

Esto resulta especialmente interesante cuando la manufactura aditiva no se considera como una tecnología aislada, sino como parte de una fábrica híbrida donde diferentes procesos —como impresión 3D, mecanizado CNC y acabados— trabajan conjuntamente.

 

 

 

Producción de piezas complejas

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Otra de las posibilidades de MoldJet está relacionada con la fabricación de geometrías difíciles de producir mediante métodos convencionales.

La manufactura tradicional generalmente requiere herramientas, moldes, brocas, fresas u otros elementos de acceso para fabricar cavidades y características internas.

La manufactura aditiva cambia esta lógica: el componente se construye directamente a partir de un modelo digital.

En el caso de MoldJet, el molde de cera proporciona soporte durante la fabricación de la pieza. Esto permite trabajar con geometrías complejas y características internas que pueden ser difíciles de fabricar mediante mecanizado convencional. Tritone identifica precisamente la fabricación de diseños complejos y la ausencia de operaciones convencionales de retirada de soportes como beneficios de su proceso.

¿Qué materiales puede utilizar?

La versatilidad de una tecnología de manufactura aditiva no depende únicamente de la máquina. También depende de los materiales que pueden procesarse.

Tritone indica que su plataforma está diseñada para trabajar con una amplia variedad de materiales sinterizables, incluyendo diferentes tipos de aceros, titanio, cobre, superaleaciones y cerámicas.

Esta posibilidad resulta relevante para sectores donde las propiedades del material son fundamentales.

Por ejemplo:

  • Aceros inoxidables: componentes industriales y aplicaciones donde se requiere resistencia a la corrosión.

  • Aceros para herramientas: herramientas y componentes sometidos a desgaste.

  • Titanio: aplicaciones donde se busca una elevada relación resistencia-peso.

  • Aleaciones de cobre: componentes donde la conductividad térmica o eléctrica resulta importante.

  • Cerámicas: aplicaciones que requieren propiedades específicas de resistencia térmica, química o mecánica.

  • Superaleaciones: componentes sometidos a condiciones exigentes de temperatura y ambiente.

Productividad y fabricación a escala

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Uno de los principales argumentos de Tritone es que MoldJet fue desarrollado pensando en producción industrial y no únicamente en prototipado.

La plataforma DOMINANT, por ejemplo, utiliza seis bandejas de construcción que pueden trabajar de manera simultánea e independiente. La compañía reporta un volumen total de construcción de hasta 70.000 cm³ y una capacidad de producción de hasta 1.600 cm³/h.

También existe el sistema DIM, que cuenta con cuatro bandejas independientes y una capacidad reportada de 220 cm³/h.

La arquitectura de múltiples bandejas permite plantear la manufactura aditiva desde una perspectiva diferente: en lugar de pensar únicamente en cuánto tarda una pieza individual, se puede analizar cuánto material y cuántos componentes puede producir el sistema durante un ciclo de operación.

La importancia de la repetibilidad

En un entorno industrial, producir una pieza correctamente una sola vez no es suficiente.

Una tecnología de producción debe ser capaz de fabricar numerosas unidades manteniendo características similares entre ellas.

Por eso la repetibilidad es uno de los aspectos centrales de la propuesta de Tritone. La empresa presenta su tecnología como un sistema orientado a producir piezas de manera consistente y con propiedades comparables a materiales utilizados en procesos industriales convencionales.

Este punto es especialmente importante cuando la manufactura aditiva deja de utilizarse únicamente para prototipos y comienza a integrarse en cadenas de suministro de producción.

¿Dónde puede utilizarse?

La tecnología de Tritone está orientada a diferentes sectores industriales.

Entre las aplicaciones que la compañía identifica se encuentran:

Automoción: fabricación de componentes complejos y piezas destinadas a producción.

Aeroespacial y defensa: componentes donde la reducción de peso, las geometrías complejas y los materiales avanzados pueden generar ventajas.

Medicina: fabricación de dispositivos y componentes metálicos personalizados.

Herramientas y utillajes: producción de moldes, herramientas, fijaciones y otros elementos necesarios para los procesos industriales.

Bienes de consumo: fabricación de componentes que requieren geometrías particulares o materiales específicos.

¿Qué cambia frente a la manufactura tradicional?

La principal diferencia no consiste simplemente en reemplazar una máquina CNC por una impresora 3D.

La verdadera transformación ocurre cuando se cambia la manera de diseñar y producir una pieza.

En manufactura tradicional, muchas veces el diseño está condicionado por las herramientas disponibles. Una cavidad puede necesitar una herramienta específica; un canal interno puede ser difícil o imposible de mecanizar; y determinadas formas pueden requerir múltiples operaciones.

La manufactura aditiva permite trasladar parte de estas restricciones desde el proceso físico hacia el diseño digital.

Esto abre la posibilidad de diseñar componentes pensando primero en su función y posteriormente en cómo fabricarlos.

Una tecnología que complementa, no necesariamente reemplaza

Es importante entender que la manufactura aditiva no necesariamente significa eliminar todos los procesos tradicionales.

De hecho, uno de los escenarios más interesantes es la combinación de tecnologías.

Una pieza podría fabricarse mediante MoldJet, pasar por sinterización y posteriormente recibir operaciones de mecanizado, rectificado, acabado superficial o inspección.

De esta manera, la manufactura aditiva puede encargarse de crear rápidamente la geometría principal mientras que los procesos tradicionales proporcionan la precisión final necesaria en determinadas superficies.

El resultado es una cadena de manufactura híbrida.

El futuro de la manufactura aditiva metálica

La evolución de la manufactura aditiva está llevando la conversación desde una pregunta sencilla:

“¿Podemos imprimir esta pieza?”

hacia una pregunta mucho más importante:

“¿Podemos fabricar esta pieza de manera competitiva, repetible y a escala?”

Ese cambio de perspectiva es fundamental.

El verdadero potencial de tecnologías como MoldJet no está únicamente en fabricar geometrías que antes eran imposibles. También está en conseguir que la manufactura aditiva pueda integrarse dentro de los procesos industriales habituales.

La combinación de materiales metálicos y cerámicos, fabricación de geometrías complejas, producción simultánea, automatización y procesos posteriores de sinterización plantea una alternativa interesante para la evolución de la fabricación avanzada.

A medida que la manufactura aditiva continúa avanzando hacia la producción en volumen, tecnologías como MoldJet muestran que el futuro de la impresión 3D industrial probablemente no estará limitado a fabricar prototipos.

El objetivo será mucho más ambicioso:

convertir el modelo digital directamente en una pieza industrial, de manera rápida, repetible y económicamente viable.

 REFERENCIAS

https://tritoneam.com/moldjet-technology

https://tritoneam.com/materials

https://tritoneam.com/applications